La Aprobación

17 07 2008

De toda la vida, el hombre ha querido mostrar a todos lo guay que es. Quiero decir, cuando uno hace bien una cosa, no le sirve ser consciente de ello. No, hay algo que nos impulsa a enseñarlo para ver si a los demás les parece tan fantástico como a nosotros.

Cuando somos pequeños, por ejemplo, nos sirve con la aprobación de nuestros padres: “Oh, es precioso… ¿qué es?”, como si no se viera a la primera vista que es un Husky Siberiano de arcilla… Después crecemos y ya nos importa menos ser torpes en manualidades, ahora queremos que nos ASEGUREN que los vaqueros que nos hemos comprado no nos hacen el culo enorme o que el corte de puntas en la peluquería no ha desfigurado nuestro rostro. En esa época descubres que no sirve de nada estar tres trimestres haciendo gim jazz si en junio no hay una exhibición donde puedas bailar delante de todo el colegio. No es lo mismo. Es como estudiar por tu cuenta sin exámenes, suena bien -romántico e intelectual a partes iguales-, pero al final nadie lo hace. Necesitamos que nos califiquen, que nos digan cómo de bien lo hemos hecho.

Sin embargo, hay algunos, que son los que más molan, para quienes las opiniones de los demás parecen valer menos que una escultura de arcilla de un perro lobo. Los hay muy conocidos, como Sánchez Dragó o Winona Ryder. Los hay menos conocidos, como la tía del instituto que se tiñó el pelo de verde y que dijo que no iría al viaje de fin de curso. Una de las frases que dice este tipo de gente es: “A mí no me importa lo que la gente opine sobre mí”, o en la versión adolescente: “Yo paso”. Todos hemos soñado con ser uno de esos. Aunque cuando uno crece (terror, los 24 años me saludan desde el final de agosto) se da cuenta de que realmente sí que le importa lo que opine la gente, aunque no sea la mayoría, ni todos por igual.

Esto viene a que me han regalado una botella de vodka.

He pasado a otro párrafo porque me hacía gracia dejar la frase categórica sola y que alguno pensara que estoy escribiendo borracha. Algo que, por muy bucólico-degradante-súperliterato que parezca, no he hecho en mi vida. La botella está entera y cerrada y, por cierto, a la espera de alguna fiesta en la que se sirvan cócteles. Me la ha regalado Absolut a través de Buzz Paradise, porque me inscribí en una campaña suya de la que ya hablé hace algún tiempo.

Si alguien ha estudiado publicidad y marketing sabrá más que yo de esto, pero hay algo que se llama “valor añadido” que viene a ser lo que los usuarios de una marca piensan de ella. Yo no soy usuaria de vodka, pero gracias a la publicidad tengo mis propias ideas y prejuicios sobre las marcas (su identidad corporativa, profesionalmente hablando). Por ejemplo, siempre tuve un claro rechazo a Reebok porque lo asociaba con lo pijo, y reconozco que me pasé a Pepsi cuando sacaron la campaña de música alternativa con el Generation Next y grupos tan alternativos para una niña de 12 años como Dover, Undershakers, Australian Blonde o Garbage (banda mítica de mi época de instituto). Después pasaron a anunciarse con las Spice Girls, Britney Spears o Enrique Iglesias vestido de romano y entonces me perdieron para siempre.

Como decía, yo no tomo vodka pero sé que Absolut siempre me ha parecido bastante guay, con esa botella que parece una mezcla entre un perfume minimalista y un frasco con agua de manantial nórdico. Y su pubicidad suele ser buena, su penúltima campaña molaba porque se trataba de pensar en cosas que harían el mundo más perfecto (como una playa en Madrid o un bebé de oso panda en cada casa). La cuestión es, y aquí quería llegar, que hasta las marcas más guays quieren reconocimiento de que lo están haciendo bien. Y como es de bien nacidos ser agradecidos y, además, la capaña me mola, pues quería decirle al Sr.Absolut que gracias por la botella, y que me la beberé a su salud si es que alguien monta una fiesta en verano poque no puede ser que estemos a mediados de julio y sólo haya ido a una que, la pobrecita, cayó en lunes.


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9 responses

17 07 2008
EuskalMamelukoak

Voy a ser rápido que ya voy por el café…
Lo importante será llegar a un compromiso. A mi lo que piense un gran porcentaje de la gente me deja bien frio, como el país del vodka este. Pero es importante lo que piensen los que te rodean y que tengas en estima, porque sino puedes ser un coñazo (o serlo más que de costumbre -en mi caso particular-).
Pero claro eso son meras directrices, porque a los que nos importa un comino lo que piensan los demás (o la mayoría) tenemos tendencia al ombligismo. Hablo por mí, claro.
En cuanto a lo de que necesitamos cúan bien lo hacemos, yo podría pasar, jajaja… siempre he salido mal parado en los rankings.
Lo mejor es ser tu propio jurado. Yo soy muy duro conmigo mismo, y por ende, con los otros. Por eso abogo siempre por el do it yourself.

Y no estoy hablando del onanismo. Jajajajajaja…

Muxu asko desde Bilbau.

17 07 2008
guitarboy

… yo creo que si te gusta lo que haces no necesitas la aprobación de los demás..

17 07 2008
Ana

No estoy de acuerdo, guitarboy. Cuando uno escribe algo, está deseando que otro lo lea. Cuando hace un foto que considera que es buena, corre a compartirla… Eso no significa que todo dependa de cómo reaccione la gente, pero que todos buscamos la aprobación de los demás, creo que está claro.

A veces, sin embargo, la no aprobación de cierto público hasta hace más ilusión. Pero siempre buscamos una reacción.

17 07 2008
HombreRevenido

Es inevitable, todos necesitamos la aprobación de los demás, es el atavismo de la manada. Pero no nos vale cualquier aprobación ficticia, queremos que sea sincera. Y claro, la gente normalmente no suele decir lo que piensa. Allí empiezan los problemas.

La gente dice muchas cosas. Y resulta que lo que de verdad importa es lo que no dicen.

17 07 2008
pikinb

Absolut amente volkado con tu opinion!

El ser humano se crece, cuando se le reconoce y se le elogia sobre lo que ha realizado. Ese reconocimiento le permite augmentar su autoestima y por consecuente su creatividad y rendimiento.
De vez en cuando enfrentarse a algunas criticas puede ayudarte a meditar y rectificar algunas cosas o si se ve necesario cambiar de rumbo, durillo esto ultimo!

19 07 2008
socioapatia

El Absolut está muy güeno, pero hay botellas más bonitas.

Si te invitan a una, puedo ir de acompañante. Te juro que no chupo a nadie

21 07 2008
Adrian Vogel

Te gustará saber que Keith Harriing fue el responsable de la imagen que lanzó a Absolut a la conquista de los mercados mundiales.

21 07 2008
Adrian Vogel

Harring

21 07 2008
Blanca

Yo me la bebo a pachas cuando dés señales de vida😀

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